Posicionamiento y demanda B2B

Una idea útil no conecta si el lector no se reconoce en la situación

Una idea puede ser verdadera y aun así no mover a nadie cuando flota sin anclarse a una situación que el lector reconoce. La utilidad no está en la idea: está en el progreso que permite dentro de una circunstancia concreta.

Por Ricardo Gaibor · Publicado el 7 de septiembre de 2026 · 8 min de lectura
Una idea útil no conecta si el lector no se reconoce en la situación

Dos profesionales describen la misma idea. El primero escribe: «la constancia construye confianza». El segundo escribe: «cuando un comprador te pide tres referencias antes de agendar una llamada, lo que está evaluando es si puede confiar en que cumplirás». La idea de fondo es la misma. El efecto no lo es.

La primera frase es abstracta. Puede ser cierta, memorable y fácil de repetir, pero no le dice al lector en qué momento de su vida aplica. La segunda frase nombra una situación: hay un comprador, hay una llamada pendiente, hay una petición de referencias. El lector que ha vivido esa escena se reconoce de inmediato. Y en ese reconocimiento está la diferencia entre informar y conectar, entre una idea que circula y una idea que convierte.

Este artículo propone un criterio sencillo: una idea útil pierde valor comercial cuando no se conecta con una situación reconocible. Y propone una forma de revisarlo en una publicación propia.

Una idea abstracta que flota sin anclaje se conecta a una situación reconocible concreta que el lector identifica como propia

La idea informa; la situación convierte

Clayton Christensen y sus coautores formularon una observación que cambió la forma de entender por qué las personas eligen. La resumieron así: las personas no compran productos, los «contratan» para hacer progreso en una circunstancia concreta. A ese progreso en una circunstancia lo llamaron «trabajo por hacer». El famoso ejemplo del batido de leche no es un dato de marketing anecdótico: es una forma de leer la demanda. El cliente no quería un batido por sus atributos; lo quería para hacer más llevadero un trayecto largo y aburrido en coche.

Una idea profesional funciona de la misma manera. El lector no la «compra» por lo elegante que es. La contrata para hacer progreso en una situación que está viviendo: preparar una propuesta, responder a una objeción, decidir si confiar en un proveedor, justificar un presupuesto. Cuando la idea llega sin situación, el lector no encuentra el punto de enganche y la descarta, aunque sea correcta. Cuando llega con una situación, el lector puede decir: esto me está pasando ahora.

Por eso la utilidad no se evalúa en abstracto. Una idea es comercialmente útil cuando acelera una decisión o un avance dentro de una circunstancia que el lector reconoce como propia. Fuera de esa circunstancia, por sólida que sea, no produce demanda.

El reconocimiento es rápido y concreto

Daniel Kahneman describe dos sistemas de pensamiento: uno rápido, automático y asociativo, y otro lento, deliberado y costoso. La mayor parte del tiempo operamos con el primero. No decidimos de forma analítica frente a cada estímulo; reconocemos patrones. Una situación familiar se reconoce en una fracción de segundo, antes de que aparezca cualquier razonamiento.

Esto tiene una consecuencia práctica para quien escribe. Una idea abstracta obliga al lector a hacer trabajo lento: traducir el concepto, buscar un ejemplo propio, imaginar si le aplica. Una situación reconocible elimina ese trabajo. El lector la capta con el sistema rápido, sin esfuerzo, porque ya la ha vivido.

Eleanor Rosch, al estudiar cómo categorizamos, mostró que las personas no guardan definiciones formales en la memoria: guardan ejemplos prototípicos y los usan como referencia. No pensamos en «un animal con plumas y alas» cuando decimos «pájaro»; pensamos en algo parecido a un gorrión. De la misma manera, un lector no reconoce «una dificultad para comunicar valor»; reconoce una escena concreta: la propuesta que volvió sin respuesta, la reunión donde el precio pareció injustificado, el correo que no se contestó.

La lección es directa: si quieres que te reconozcan, no describas la categoría del problema. Muestra la escena que el lector tiene guardada como prototipo.

Sin situación no hay brecha de curiosidad

George Loewenstein propuso que la curiosidad nace de una brecha: la distancia entre lo que sabemos y lo que queremos saber. No nos intriga cualquier información; nos intriga la que percibimos como relevante para algo que nos importa. La brecha se abre cuando el lector reconoce que le falta algo que le concierne.

Aquí está el punto que suele pasarse por alto. Una idea abstracta no abre la brecha, porque el lector no percibe que le concierna. Si escribe sobre «la gestión del conocimiento» o «la coherencia de la comunicación», muchos lectores no sentirán que les falta nada. Si en cambio escribe sobre «la respuesta que diste en la reunión y no convenció a nadie», el lector que vivió esa escena siente de inmediato que quiere saber qué hacer distinto.

El reconocimiento es lo que convierte una idea en una pregunta que el lector se hace a sí mismo. Sin esa pregunta, no hay curiosidad; sin curiosidad, no hay lectura; sin lectura, no hay oportunidad comercial. La situación reconocible es el mecanismo que enciende todo lo demás.

Lo concreto se engancha; lo abstracto resbala

Chip y Dan Heath explican la memorabilidad con una imagen útil: la memoria es como velcro. Los recuerdos tienen pequeños ganchos, y una idea nueva se adhiere cuando encuentra ganchos donde engancharse. Cuantos más ganchos tenga la idea, más fácil es retenerla y, sobre todo, recuperarla en el momento en que se necesita.

Una situación reconocible está llena de ganchos: personas, objetos, momentos, emociones, consecuencias. Una abstracción no tiene casi ninguno. «Aporta valor» no se engancha a nada. «Responde la pregunta que el cliente te hizo por segunda vez en el mismo correo» se engancha a una bandeja de entrada, a un cliente, a una impaciencia, a un riesgo de perder la venta.

Los Heath llaman concreción a esta cualidad, y la distinguen de la simple claridad. Una frase puede ser clara y, aun así, abstracta. La concreción exige nombrar lo tangible: quién, cuándo, dónde, qué se dijo, qué cambió. Esa es la materia prima del reconocimiento.

La prueba del reconocimiento

Hay una forma sencilla de saber si una idea está conectada a una situación: preguntarse si un lector puede decir «esto me pasa a mí» o «esto le pasa a mi cliente» sin necesidad de traducir. Si la respuesta exige un ejercicio de interpretación, la idea todavía flota.

Enunciado abstractoSituación reconocible
La comunicación debe generar confianza.El comprador que pide referencias antes de agendar la primera llamada.
Es importante entender al cliente.La propuesta que se devolvió con preguntas que ya habías respondido en la reunión.
Hay que demostrar experiencia.El cliente que te pide un caso parecido al suyo y no encuentras ninguno.
El posicionamiento debe ser claro.Dos prospectos que te describen con palabras distintas y ninguna se parece a lo que vendes.
Conviene calificar las oportunidades.La reunión de una hora que terminó sin presupuesto, sin decisión y sin siguiente paso.

La columna de la izquierda es correcta, pero no se puede usar para decidir nada. La columna de la derecha es la que el lector reconoce. La tarea editorial no es elegir entre ambas: es traducir la primera a la segunda.

Cómo situar una idea antes de publicar

El proceso tiene cuatro pasos y puede aplicarse a una publicación ya escrita.

Primero, nombra el momento. Identifica el instante concreto en que la idea le importa a alguien: antes de una decisión, durante una conversación difícil, después de un resultado que no se entendió. Si no encuentras ese instante, la idea todavía no tiene ancla.

Segundo, describe el estado previo. Qué está pasando antes de aplicar la idea: la confusión, la pérdida, el riesgo, la fricción. El lector se reconoce en el antes, no en la solución.

Tercero, nombra el costo de no actuar. Qué pierde o qué arriesga quien sigue igual. El costo no necesita ser dramático; necesita ser verdadero y reconocible.

Cuarto, muestra el estado posterior. Qué cambia cuando la idea se aplica en esa situación. Un contraste entre antes y después, respaldado por la situación, vale más que una lista de beneficios.

Revisar una publicación propia con estos cuatro pasos suele revelar el mismo hallazgo: la idea era buena, pero estaba flotando. Al situarla, deja de ser una opinión interesante y se convierte en algo que el lector puede usar hoy.

Conclusión: la utilidad vive en la situación

Una idea no pierde valor comercial por ser incorrecta. Lo pierde por ser irreconocible. La utilidad no está dentro de la idea, esperando a ser extraída; se produce cuando la idea se encuentra con una situación que el lector ya conoce y quiere resolver.

Antes de publicar, no preguntes solo si tu idea es verdadera o útil. Pregunta si un lector concreto puede reconocerse en ella sin esfuerzo. Si la respuesta es no, no hace falta cambiar la idea: hace falta anclarla a una escena. Esa escena es el puente entre lo que sabes y lo que el mercado está dispuesto a contratar.

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Referencias

Christensen, Clayton M.; Hall, Taddy; Dillon, Karen; Duncan, David S. «Know Your Customers' "Jobs to Be Done"». Harvard Business Review, septiembre de 2016. https://hbr.org/2016/09/know-your-customers-jobs-to-be-done

Heath, Chip; Heath, Dan. Made to Stick: Why Some Ideas Survive and Others Die. Random House, 2007. https://heathbrothers.com/books/made-to-stick/

Loewenstein, George. «The psychology of curiosity: A review and reinterpretation». Psychological Bulletin, vol. 116, n.º 1, 1994, pp. 75–98. https://doi.org/10.1037/0033-2909.116.1.75

Rosch, Eleanor. «Principles of categorization». En Rosch, Eleanor; Lloyd, Barbara B. (eds.), Cognition and Categorization. Lawrence Erlbaum Associates, 1978, pp. 27–48.

Kahneman, Daniel. Thinking, Fast and Slow. Farrar, Straus and Giroux, 2011. https://us.macmillan.com/books/9780374533557/thinkingfastandslow

Moesta, Bob. Demand-Side Sales 101: Stop Selling and Help Your Customers Make Progress. Lioncrest Publishing, 2020. https://www.therewiredgroup.com/

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